jueves, 27 de noviembre de 2008

La Relación Salud Trabajo en el Proceso Laboral:

Para iniciar éste artículo retomaremos las Palabras del Dr. Francisco González ex presidente Del Instituto Nacional de Prevención Salud y Seguridad Laboral (INPSASEL) “No hay nada más político que la salud laboral”, la razón de esta frase es que el trabajador en el momento que entiende la relación salud-trabajo, entiende el proceso inhumano de explotación del sistema capitalista y el concepto de plusvalía, vivido desde su propia realidad y experiencia, es decir, en el día a día desde su puesto de trabajo.


Normalmente cuando se realiza un trabajo se pasa por diferentes procesos que son desconocidos desde el punto de vista teórico por los trabajadores (as), sin embargo los mismos son vividos de manera diaria y son tan comunes que muchas veces pasan desapercibidos por los mismos, pero son parte de la relación salud-trabajo y de los perfiles de desgaste diarios del trabajador (a).


Cuando hacemos una labor, sea a nivel de trabajo físico o de oficina, pasamos por tres momentos que son los que componen la relación salud-trabajo, el primero lo llamamos momento productivo, éste comienza desde el momento que salimos de nuestra casa al trabajo, hasta que retornamos a nuestro hogar. Pero es en este primer momento que denominamos productivo cuando el trabajador (a) se enfrenta con perfiles de desgaste y riesgos peligrosos al iniciar el trabajo cotidiano, aunque muchas veces no lo saben o lo desconocen.


¿Pero a qué se le llama perfiles de desgaste?, éstos son los proceso peligrosos y los factores de desgaste con los que se enfrenta a diario el trabajador (a) y son producidos por el trabajo, para explicarnos mejor, en el caso del trabajador caraqueño el primer perfil de desgaste con el que se enfrenta es el traslado a su lugar de trabajo, lo haga en metro o en el por puesto, el trabajador se enfrenta a grandes colas, hacinamiento en las unidades de transporte, discusiones, empujones y paremos de contar las mil y una peripecias que normalmente pasamos para llegar al lugar de trabajo, siendo éste nuestro primer perfil de desgaste del día laboral . Luego al llegar a la oficina en el caso de los empleados, o a la fábrica u obra en el caso de los obreros nos enfrentamos a los llamados procesos peligrosos, que muchas veces nos son tan comunes y cotidianos que no los reconocemos como tales.


En la mayoría de las ocasiones los empleadores violan la Ley Orgánica de Prevención, Condiciones y Medio Ambiente de Trabajo. (LOPCYMAT) y no explican los proceso peligrosos, ni dan las cartas de riesgo al trabajador (a) exigidas por la legislación nacional, desconociendo así, el trabajador (a) los riesgos inherentes a su labor. Así vemos por ejemplo, como un trabajador de la construcción trabaja en la calle con un taladro percutor sin los protectores auditivos reglamentarios, sin saber él mismo que los amplios períodos de sometimiento a altos decibeles de ruido con vibración, causan una enfermedad laboral llamada hipoacusia, que no sólo produce la disminución de la capacidad auditiva del trabajador, sino que inevitablemente lo lleva también a la sordera y a la impotencia sexual. Así como éste, podríamos nombrar infinidad de ejemplos de riesgos laborales en el caso de los obreros.


En el caso de los empleados, también están enfrentados a procesos de riesgo tan peligrosos como los de los obreros, allí tenemos el caso del trabajo excesivo, de la mala supervisión, el acoso laboral y psicológico, de la exposición y riesgo al realizar trabajos en áreas laborales cuyo ambiente no es adecuado parta la labor asignada, lo cual puede ocasionar diferente tipos de enfermedades tanto físicas, como psicológicas en los trabajadores (as). Está realidad ocasiona un problema que pasa de lo laboral a lo familiar y lo social, nos referimos al hecho cuando el trabajador es humillado, maltratado y presionado en el trabajo y asume esos hechos con cierto grado de sumisión por el temor a perder el empleo, a la salida del mismo refleja esas frustraciones laborales en lo familiar, al maltratar a la esposa, hijos o amigos, o actuando de manera violenta, o siendo terriblemente susceptible a situaciones comunes. También se refleja en un cansancio enorme y constante del trabajador (a), que aunque duerma durante horas se levanta tanto o más cansado que antes de acostarse, ocasionando graves problemas en su vida personal y laboral.


El médico Italiano Bernardino Ramazzini (1633-1714) considerado el padre de la medicina laboral en su obra: De Morbis Artificum Diatriba, de 1701, dice “Dime en que trabajas y te diré de que padeces”. Está realidad nace cuando Ramazzini estudia la relación salud-trabajo y el efecto en sus pacientes, de nuestra parte no se pretende decir que el trabajar sea malo, sino que hay que hacer el trabajo en las condiciones y medio ambiente adecuados para minimizar los perfiles de desgaste y los riesgos de accidentes y enfermedades laborales.



Todo el proceso de trabajo y perfil de desgaste que mencionamos arriba, no lo hacemos por amor al arte, ni por masoquismo, sino que lo realizamos por un sueldo o salario, que es el segundo elemento o momento de la relación salud trabajo. Cuando hablamos del hecho de que el segundo momento es el salario, lo hacemos porque el hecho de cobrar un sueldo en ocasiones se convierte en un factor de desgaste, a qué nos referimos con esto. En la mayoría de los casos el sueldo pagado al trabajador, no alcanza sino para cubrir las necesidades básicas del mismo y su familia, convirtiéndose ésto en una problema familiar, que obliga al trabajador (a) a realizar horas extras, trabajos fuera del horario o los llamados “rebusques” en su tiempo libre, ocasionando esta práctica, situaciones que afectan al trabajador, como lo es el pasar menos tiempo con su familia, cansancio excesivo que se puede reflejar luego en un accidente laboral, sumado a la presión psicológica del pago de cuentas, colegios, compra de ropa, comida y otras responsabilidades que nos son comunes y que pueden llevarlo (a) a cuadros depresivos.


El tercer momento de la relación salud-trabajo es aquel que se conoce como proceso reproductivo, que es el momento del cual la mayoría de los trabajadores adolece, ya que casi nunca es cumplido a cabalidad por la mayoría. En este momento, es cuando hablamos de la recuperación del desgaste del trabajador, esto es sumamente importante dado que el cansancio ocasionado por el estrés laboral sólo es recuperable a través del esparcimiento y de actividades recreativas que alivien la tención mental y ayuden a la recuperación física y psicológica del trabajador.


Estos son los elementos que conforman la relación salud-trabajo. Los mismos serán tocados en artículos posteriores de manera más amplia en nuestra columna.


En nuestro próximo artículo tocaremos la problemática del acoso laboral en sus diferentes situaciones y cómo los trabajadores se pueden defenderse de esta práctica, a través de la ley y la escogencia de los Delegados de Prevención y Salud Laboral, para ir dando herramientas para la defensa de los derechos laborales de nuestros compañeros trabajadores.


Recomendamos a los lectores adquirir la Ley Orgánica de Prevención Condiciones y Medio Ambiente de Trabajo (LOPCYMAT) dado que por primera vez en nuestra historia muchos de estos elementos nombrados están regulados por dicha ley, la única forma de que los trabajadores defendamos nuestros derechos es conociendo las leyes que nos protegen y convirtiéndonos en sujetos de derecho y la LOPCYMAT es tal vez, el logro más importante de los trabajadores venezolanos en la últimas décadas.


Por: Ronald Marrero.

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