lunes, 1 de diciembre de 2008

La violencia y los medios de comunicación.

Muchas veces el ciudadano común pasa mucho tiempo viendo la televisión, pero los televidentes y los usuarios de los demás medios de comunicación de masas en la mayoría de los casos no sabe cual es la influencia real de los medios en su vida, en las decisiones que toma continuamente y tampoco analiza como estos medios de comunicación crean y recrean la opinión pública de los países y sus imaginarios sociales.

Aunque los medios de comunicación de masas son variados, el que más ejerce presión sobre nosotros y sobre nuestra vida cotidiana es la televisión, está crea nuestra realidad, es nuestra ventana al mundo, como lo dice Giovanni Santori, en su trabajo La Opinión Teledirigida, estamos regresando de nuevo a la era del Homo Videns, “cada día se lee menos y tenemos la visión que todo aquello que sale en la pantalla es realidad”, Santori, se refiere a que la humanidad esta regresando a la imagen, al icono, como forma de comunicación primaria.

Sin embargo cuando hablamos de los medios escritos, encontramos trabajos como los de la profesora Clemencia Rodríguez, de la Universidad de Oklahoma, la profesora Rodríguez, publica una ponencia de su experiencia como reportera en el New York Times, llamada “Tan Lejos de Dios y Tan Cerca del New Cork Times”, en este trabajo la ponente explica como los lectores de dicho diario fueron manipulados para apoyar la guerra en el Golfo Pérsico. También da como dato interesante, que nunca tuvo oportunidad de hacer una investigación sería sobre el tema y que todas las informaciones venían de las fuentes puestas por el gobierno y que dada la rapidez del hecho noticioso, nunca le daba tiempo de contrarrestar las fuentes o de buscar las contraparte de las mismas.

Es decir la mayoría de las fuentes citadas por los periodistas estadounidenses, según lo informa la profesora Rodríguez, eran de origen oficial, es decir, sólo se publico una sola visión de la realidad, una parte de la verdad y claramente una verdad fabricada por los medios de comunicación, por la competencia de salir más rápido en la pantalla, sin embargo hay que ir más allá.

Si estamos diciendo desde el inicio de este artículo, que los medios crean no sólo la opinión pública, sino que forman y fortalecen el imaginario social, deberíamos preocuparnos por saber ¿a quién pertenecen los grandes medios de comunicación y a qué intereses responden los mismos?

Podemos sacar la respuesta a la pregunta a través del ejemplo de la cadena de noticias NBC, la cual es a su vez socia de Universal estudios, dueña de unas 134 radios, dueña de las empresas que prestan el servicio meteorológico a las televisoras estadounidenses y es parte del grupo de la empresa General Electric, lo mismo ocurre con empresas como la FOX, CNN y otras, es decir, estas empresas ya no son medios de comunicación, las mismas son parte de un conglomerado de empresas que responden a los intereses de los accionistas.

Dada esta realidad el ciudadano común se enfrenta a realidades terribles aunque desconocidas, primero el manejo de las noticias según los intereses de las trasnacionales, la visión de la noticia como espectáculo, la generación de una gran cantidad de información evitando que a través de las mismas los ciudadanos le hagan el seguimiento a una noticia de su interés.

Es decir los medios no nos dicen que pensar, pero si nos dicen como pensar y en qué pensar, toda esta realidad nos lleva a obviar cosas muy importantes que se nos pasan por alto a la hora de conocer un hecho noticioso, es decir si hablamos de la guerra en los Grandes Lagos en África, no sabemos el por qué o el motivo de la misma, sin embargo tenemos la imagen del niño mutilado o de la mujer violada, hoy en día se habla de las guerras de África, como hechos apartados unos de otros, pero nadie habla del negocio que hay detrás de la guerra, como lo es la explotación del Tántalo y el intercambio de toneladas de este mineral por armas. Armas que reciben las facciones en lucha por las empresas transnacionales de equipos electrónicos que a su vez son socios de las fábricas de armas, que le llegan a los países en disputa. Lo mismo ocurría en Sierra Leona, con los diamantes y en otros países de África como Angola con el petróleo.

No conforme con ésto los medios de comunicación se han dado la tarea de crear un nuevo lenguaje que justifica lo injustificable, como ejemplos podemos citar expresiones como las utilizadas por los medios internacionales como lo son: “daños colaterales” para tapar o disfrazar el asesinato de civiles en las zonas de guerra, en países como Bolivia a los desplazados se les llama Colonos y las comunidades Guaraníes esclavas se les llama “comunidades cautivas”.

Lo peor de todo es que en la época del Homo Videns, lo que no sale en la pantalla no es realidad y lo que sale en la pantalla es visto como una verdad absoluta, esto es un peligro ya que se esta viendo la noticia como espectáculo. Es así como el asesinato de niños en una escuela segundaria de los Estados Unidos, tiene un tiempo de cobertura de horas en la televisión estadounidense y mucho tiempo en las cadenas internacionales, mientras que situaciones como las de Haití, Bolivia y Cuba que tienen que ver con los derechos humanos, casi no reciben cobertura.

Aunque éste es un tema que hay que tratar con mayor profundidad y de hecho es digno de un proceso investigativo serio, ya que tenemos que tomar en cuenta que el problema de los medios y su influencia en nosotros va desde las novelas que ven nuestros familiares, las películas para niños y adultos que vemos, los noticieros y más aun. Es decir todo el hecho comunicacional en sí mismo viene cargado de una gran potencia ideológica, que de una u otra manera afecta nuestro imaginario social.

Los medios no sólo están afectando nuestro día a día en lo concerniente a las noticias, también están generando, juicios, valores y antivalores, en nuestras sociedades. La principal problemática de los medios es que lo mismos son casi omnipotentes, son pocos los países que los regulan, ya los medios perdieron su papel de informar, ahora son arte y parte del quehacer político y económico de los países. Claro está, dicho papel al ser parte de las transnacionales que regentan el poder económico. Esto hace que los medios generen Golpes de Estado, como en los casos de Chile y de Venezuela más recientemente, que satanicen a líderes emergentes y que promuevan guerras para el beneficio de las transnacionales a las que sirven.

Ahora bien, sabiendo esta realidad hay que ver como se rompe con la hegemonía mediática, como podemos hacer que los medios alternativos y comunitarios se presenten realmente como una alternativa viable y competitiva frente a las transnacionales mediáticas. Es decir se debe ir a un proceso de investigación y de generación de espacios de calidad que sirvan como contraparte de las transnacionales mediáticas, ese es el largo camino que no toca por recorrer, como nuevos profesionales en el área de la comunicación social.

Por: Ronald Marrero.

1 comentario:

Anónimo dijo...

El problema no son los medios.. el problema es la familia. La ausencia de padres y madres que regulen pues son ellos los que a la larga pueden apagar el televisor y seleccionar la programacion mas idonea para sus hijos. Las grandes cadenas televisoras venden mucha basura pero tembién tienen grandes programas... de los medios comunitarios tengo la misma opinión. Están llenos de mucha mediocridad pero también hay cosas buenas. En Venezuela los comunitarios están absolutamente politizados y defienden esta basofia llamada revolución. POr lo demas prefiero ver History Channel o NatGeo que embrutecerme viendo la propuesta de VTV o la necedad de Tves. Los medios estan allí... como la vida. Lleno de oportunidades y miserias...