viernes, 9 de enero de 2009

Trabajadores, Salud Laboral y Enmienda.

Recientemente el Presidente de la República Bolivariana de Venezuela Hugo Chávez, hablo sobre la promoción de una enmienda constitucional que permita en el país la reelección indefinida. Ante esta propuesta los ataques de la oposición, a través de los medios de comunicación, nacionales e internacionales, se han profundizado tratando de crear una matriz de opinión adversa a la propuesta.


Ahora bien la propuesta de hacer una enmienda constitucional, no es un proceso antidemocrático como pretende hacer ver la oposición en el país, al contrario la decisión de dicha enmienda reside en el soberano, en el pueblo venezolano, en el hombre y la mujer común, en los ciudadanos de a píe, entonces nos preguntamos, ¿cómo una decisión que será tomada a través del voto y la participación de un pueblo puede ser antidemocrática?


Otra matriz de opinión que hay que derrotar es aquella que plantea que los trabajadores han sido los menos beneficiados en este proceso de cambios impulsado por el presidente Chávez. Es cierto que dentro del seno de este proceso hay grandes contradicciones donde los trabajadores no han sido, ni se ven beneficiados, sobre todo cuando vamos a casos puntuales que son innegables, como la inestabilidad laboral, la falta de contratos colectivos en la administración pública, la tercerización y otros. Es decir reconocemos que hay una cantidad de fallas en materia laboral.


Pero también hay grandes logros, de hecho logros que no tienen referentes en nuestra historia republicana como lo son, el derecho constitucional a la salud laboral refrendado en el artículo 87 de la constitución, la reforma de la Ley Orgánica de Prevención, Condiciones y Medio Ambiente de Trabajo que le da una amplitud enorme a los derechos de los trabajadores, el nacimiento del Instituto Nacional de de Prevención, Salud y Seguridad Laboral, aunado a la elección y formación de los Delegados de Prevención en el área de Salud Laboral a nivel nacional. Logrando tener hoy en día más de 80 mil trabajadores con inamovilidad laboral en defensa de la salud en el trabajo y protegidos por una ley orgánica.


Además tenemos que tomar en cuenta que los trabajadores somos personas comunes y nos beneficiamos ampliamente de las obras y las políticas del Estado, los trabajadores y nuestras familias somos los que accedemos al Mercal, Barrio Adentro, las Misiones, las Universidades y al Ferrocarril entre otras políticas gubernamentales.


Es decir, si hemos tenido beneficios reales los trabajadores y los ciudadanos venezolanos en este proceso, sería un hecho irresponsable no aceptarlo y asumirlo. Por otro lado muchos de los errores en materia laboral (y estamos de acuerdo en que son muchos) se le endosan únicamente al gobierno, sin embargo también hay mucha responsabilidad de las dirigencias sindicales, dado que cada una en su momento estuvo muy cerca de los centros de poder y de tomas de decisiones y no avanzaron en las luchas de los trabajadores, dada la situación privilegiada que tenían en su momento.


También debemos recordar que muchas de las decisiones tomadas en las asambleas nacionales de trabajadores no fueron respetadas, ni ejecutadas por las direcciones sindicales, por lo tanto sería muy fácil lanzar la pelota y la responsabilidad solamente al gobierno de la situación actual de los trabajadores en el país, sin ver la enorme responsabilidad que ha tenido la dirigencia sindical en la realidad laboral que hoy vivimos.


Asumiendo entonces lo antes expuesto, podemos resumir que si es cierto que hay grandes problemas y contradicciones en el ámbito laboral, también debemos decir que hay avances, estos muy por debajo de lo que realmente aspiramos, pero los hay. El otro planteamiento es que los trabajadores en general y sindicalistas debemos sincerar las discusiones y asumir responsabilidades y no endosar las mismas en su totalidad a terceros o al gobierno.


Ahora bien, cuál es el papel de los trabajadores hoy en día ante la propuesta de reforma constitucional y ante los tiempos que se nos avecinan. Desde mi opinión, creo que sería un error escribir o plantearle a los compañeros trabajadores, que si no vamos a la lucha por la enmienda constitucional perderemos todas las conquistas hasta ahora obtenidas, y aunque eso es un hecho real, como lo pudimos ver en la sede de la UNEFA y de las Misiones en Los Teques, cuando gano la oposición el Estado Miranda. También es cierto que la defensa de la tesis de la enmienda desde ese punto de vista suena a chantaje, y no pienso que se deba hacer la discusión por ese lado a los trabajadores.


Creo que si debemos ir a la calle a promover, a impulsar y ganar la propuesta de la enmienda constitucional como trabajadores y como pueblo, pero no, para que no nos quiten nuestras conquistas, sino para profundizarlas, para avanzar en el proceso de cambios, para profundizar las luchas contra las patronales y el capitalismo, para avanzar, enfrentar e ir de manera directa en contra de la derecha endógena que concilia y vende nuestros derechos y nuestras luchas como pueblo y como trabajadores.


La continuidad del presidente Chávez, si es que el pueblo lo decide así, primero aprobando la enmienda constitucional y luego reeligiéndole en las elecciones del 2012, garantiza la posibilidad de avanzar y profundizar el proceso de cambios que se vive en nuestro país e ir hacia los cambios que lleven al socialismo real del que tanto hablamos y que tanto soñamos.


Si algo nos ha dado estos diez años de gobierno bolivariano, ha sido la oportunidad de organizarnos, de formarnos y de ir avanzando hacia la consolidación, hasta de organismos de doble poder, si nosotros como individuos, agrupaciones políticas y sociales, no hemos tenido la capacidad de organizarnos y de avanzar en las luchas, ya sea por intereses personales, políticos y en su mayoría mezquinos, no podemos echar la culpa al gobierno y mucho menos a su máximo líder.


Chávez en más de una ocasión ha pedido que la gente se organice, inclusive al ver la incapacidad de la gente de hacerlo promovió una y otra vez formas institucionalizadas de organización, las cuales en su la mayoría fueron efímeras y no perduraron en el tiempo, entonces compañeros no podemos traspasar a otros nuestras faltas, tenemos que asumir con responsabilidad e hidalguía nuestros errores y retomar las riendas de nuestro proceso organizativo.


Particularmente creo que nuestra tarea es ir y ganar la enmienda, pero luego de ese proceso nuestro deber no es desmovilizarnos, al contrario, debemos hacer que el discurso se haga realidad, debemos entonces continuar movilizados todos los sectores afectos al proceso de cambios que vive nuestro país, debemos ir realmente a una sociedad activa y protagónica, buscar la unidad de acción en las luchas contra el capitalismo salvaje y sus procesos inhumanos de explotación. Debemos ir a la unidad de los delegados de prevención y los líderes sindicales honestos en las luchas fabriles y por el derecho al trabajo, a la contraloría social de las instituciones y los funcionarios públicos, a la lucha en contra de los métodos estalinistas en los sectores e instituciones públicas.


Es decir, hay muchas cosas por hacer y peleas quedar, las mismas no dependen del gobierno sino de cada uno de nosotros y de nuestra capacidad de organizarnos para profundizar los cambios que tanto anhelamos, tenemos que ganar la enmienda y las elecciones para tener a un presidente y a un líder aliado en el poder, pero debemos, formarnos, organizarnos y movilizarnos permanentemente contra la burocracia, la corrupción y los malos métodos en el seno del gobierno, esa una pelea interna como pueblo, sin embargo tenemos otra pelea que dar hacia fuera contra el capitalismo, la explotación de los trabajadores y los malos métodos.


El presidente Chávez es una ganancia para el pueblo en el poder, sin embargo él no es dios, necesita de la formación, la organización y movilización permanente del soberano, es decir, del pueblo en general y especialmente de los trabajadores, para poder allanar los caminos hacia la profundización del proceso bolivariano, si le dejamos solo, sino participamos, si dejamos que alguien más tome las decisiones por nosotros y las riendas de las movilizaciones perdemos la batalla. Por eso nuestro principal deber como clase, como trabajadores, como revolucionarios y como venezolanos, es la participación activa, crítica y protagónica en este proceso.


Avancemos y ganemos la enmienda, bienvenidas las críticas, movilicémonos de manera permanente, profundicemos las luchas, la contraloría social y hagamos propuestas serias y con argumentos para avanzar como país.

1 comentario:

Carlos dijo...

El asunto es simple: El Sr. Presidente en su momento lanzó la Reforma en donde incluía la mal llamada Reelección Indefinida. Obviamente en ese momento defendió la tesis de que sólo era para el Presidente y no para todos los cargos de elección popular pues, según él, eso formaba parte de una visión polítiva que jamás explicó y que parecira que sólo él era capaz de comprender. Toda la AN lo apoyó cual borregos y defendieron esa Tesis. Por fortuna el No ganó y el Presidente decide luego que ahora es el momento de una Enmienda. Insiste de manera lógica en su tesis ( sólo para Presidente) pero de pronto el hombre cambia de parecer y ahora es para todos los cargos de elección popular. Su tesis desaparece, ahora resulta que es para hacer crecer nuestros derechos políticos... Toda la AN sale, como siempre cual borregos a apoyar la basofia que su Lider pretende, la defienden olvidando la Tesis previa, sin explicaciones, sin motivos, sin argumentos.. tan sólo por que el Lider dice que ahora sí, que le parece que ahora si valen los Gobernadores, Alcaldes, etc...pero sobre todo es por nuestros derechos políticos.
Es demasiado cómico, demasiado advenedizo, demasiado telegrafiado...
Entiendo y apoyo tus argumentos sobre la organización de los Trabajadores, pero defender y apoyar la Enmienda en nada tiene que ver con las reinvindicaciones laborales.
Defiendan y articulen sus organizaciones pero eso es responsabilidad de ustedes, trabajadores y gremios. Pero pretender defender la Tesis que pretenden imponer esta cuerda de incompetentes con el matiz laboral, me perdona amigo, pero es absolutamente jalado por los pelos.