sábado, 31 de marzo de 2012

Amalgamas Dentales Causantes de Enfermedades y Contaminación Para las Personas y el Medio Ambiente. I



Antes que nada cordiales saludos, por medio de la presente publicación les hago llegar la carta enviada por el investigador de medio ambiente y Presidente de la Asociación de Mercuriados de España, al Ministro de Agricultura,Alimentos y Medio Ambiente del gobierno español.

En dicha carta, que es más un papel de trabajo de investigación, Domínguez explica de manera sencilla y dando datos científicos, los enormes riesgos que representan las amalgamas dentales, tanto para las personas como para el medio ambiente.

Es importante informar también que esta información llegó a través del Ingeniero Erick Omaña a la lista de la CONASAT y me pareció tan interesante e importante que decidí socializarla, ya que es posible que muchos de los lectores, como es mí caso, posean amalgamas dentales y desconozcan los riesgos que las mismas implican para nuestra salud.

También es de suma importancia entender que para estos momentos hay una gran cantidad de profesionales de la odontología, que deben estar muy contaminados con mercurio y por lo tanto deben estar engrosando el número de enfermos laborales que hay en el país.

Lo importante de conocer esta realidad, es que podemos avanzar en darle solución en un corto o mediano plazo.

Sin más les dejo a continuación el texto del Investigador Ambiental Servando Domínguez.

Ronald Marrero.

El Texto:


A/A del Excmo. Sr. Ministro de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente
(Miguel Arias Cañete)

Estimado Ministro:

Decía José Ortega y Gasset que ”Ciencia es aquello sobre lo cual cabe siempre discusión”. Y el uso de mercurio en la Odontología, así como en otros productos y procesos, al tratarse del metal más tóxico después del uranio y el plutonio, ha generado (y sigue generando) una amplia discusión. Desde los inicios del uso comercial de las enfemísticamente llamadas amalgamas de 'plata' (pues su contenido ppal. no es plata sino mercurio), circa 1830, surgió la preocupación respecto a los posibles efectos del Hg dental en la salud (de portadores de amalgamas y de quienes las manejan: dentistas, asistentes dentales...) y en el medio ambiente (el residuo altamente tóxico generado e inadecuadamente gestionado, que, a su vez, llega a la cadena alimentaria a través de los vegetales y animales que ingerimos, especialmente los grandes peces depredadores).  Un punto de inflexión en esta polémica lo pusieron varios informes de la Organización Mundial de la Salud, comenzando por un informe sobre Mercurio de 1976 y su ratificación en otro de 1991 (Documento de Política General de la OMS - "El Mercurio en el Sector de la Salud") y otros posteriores. En definitiva, se confirma que las amalgamas dentales evaporan mercurio tanto en el momento de ponerlas y retirarlas, como durante el resto del tiempo que estén en la boca (más aún si hay factores que agravan dicha evaporación, como desgaste dental, caries bajo amalgamas, rotura o deterioro de amalgamas, tomar bebidas o comidas ácidas o calientes habiendo alguno de esos factores, mascar chicles, etc.). Así, en el informe de la OMS de 1991 (http://www.who.int/water_sanitation_health/medicalwaste/mercurio_es.pdf) se dice literalmente que:

"En 1991, la Organización Mundial de la Salud confirmó que el mercurio presente en el amalgama dental es la fuente no industrial más importante de emisión de vapor de mercurio, exponiendo a la población afectada a niveles de mercurio que superan con creces los establecidos para los alimentos y para el aire. (...). Según un informe presentado a la Comisión OSPAR, en el Reino Unido, el vertido de mercurio en el alcantarillado, la atmósfera o la tierra procedente de la amalgama dental asciende a 7,41 toneladas al año, mientras que otras 11,5 toneladas se reciclan o se eliminan con la corriente de desechos médicos. En conjunto, el mercurio contenido en el amalgama dental y en los dispositivos de laboratorio y médicos representa alrededor del 53% del total de las emisiones de este metal. La incineración de desechos y los hornos crematorios se citan también como fuentes importantes de emisiones de mercurio".

En resumen, la OMS dice que se evaporan —y entra, pues, en el sistema pulmonar— entre 3 y 17 microgramos diarios (de una media de 7 amalgamas en boca en condiciones normales), al tiempo que se retiene en el cuerpo, de media diaria, entre 1 y 27 microgramos de mercurio, y mucho más si se dan varios de estos factores: http://www.mercuriados.org/es/pag219 Que se evapora mercurio de las amalgamas dentales, la OMS lo dice en varios informes (1976, 1990, 1991, 2003, 2007, etc.).

Por eso, una Odontología sin Mercurio implica muchos beneficios: http://www.mercuriados.org/es/pag1537

Otro trabajo de relevancia no sólo científica sino también práctico (sirvió de base para la prohibición, junto con lo dicho por la Agencia de Químicos Sueca KEMI en 2005: http://www.kemi.se/Documents/Publikationer/Trycksaker/PM/PM9_05.pdf)  es "Mercury in dental-filling materials - an updated risk analysis in environmental medical terms. An overview of scientific literature published in 1997-2002 and current knowledge" (www.toxicteeth.org/Berlinbilaga.doc, www.sweden.gov.se/content/1/c6/01/76/11/fb660706.pdf). Se trató del 2º encargo de la Comisión de Materiales Dentales del gobierno sueco al Prof. Dr. Maths Berlin (toxicólogo clínico, experto en mercurio en animales y humanos, profesor emérito de la Universidad sueca de Lund, coordinador del proyecto internacional sobre Seguridad Química de la OMS y de dos Grupos de Trabajo de la OMS - uno sobre Hg inorgánico y otro sobre metilmercurio). En su muy citado Informe del año 2003 el Prof. Berlin afirma:

Todo doctor y dentista, cuando sus pacientes sufren patologías poco claras y enfermedades autoinmunes, debería considerar la posibilidad de que el mercurio que sale de sus amalgamas sea una de las causas de esa sintomatología. (...) Por razones médicas, la amalgama como material para el cuidado dental debería ser eliminada lo antes posible. (...) Con relación al hecho de que el mercurio es una toxina multipotente con efectos sobre las dinámicas bioquímicas de la célula, la amalgama debe ser considerada como un material inadecuado para restauraciones dentales. Esto es especialmente verdad por cuanto existen totalmente adecuadas y menos tóxicas alternativas”. (p. 25)
Con relación al riesgo de la influencia [del Hg] sobre un cerebro en crecimiento, no es compatible con la ciencia y la contrastada experiencia al respecto, utilizar empastes de amalgama en niños y mujeres en edad fértil”. (p. 26)
Asimismo, Maths Berlin, en un artículo publicado en el SMDJ (Seychelles Medical and Dental Journal, Número Especial, Vol 4, Nº 1, Noviembre 2004 - http://intoxmetauxtraces.free.fr/article%20maths%20berlin.pdf), recalcó que:
Desde el momento en que la amalgama fue introducida para realizar empastes dentales, surgió la preocupación ante el hecho de que la toxicidad del mercurio pudiese dar lugar a inaceptables riesgos para la salud. (...) La incidencia respecto a los efectos secundarios más habituales se estima en un 1%. Esto equivale a 10.000 pacientes en una población de 1 millón de portadores de amalgamas dentales; un considerable problema de salud. En el Informe de la OMS sobre mercurio inorgánico[3] (...) se estableció que el mercurio de las amalgamas constituye la fuente principal de adquisición de mercurio, lo que equivale, como mínimo, a todas las otras posibles fuentes de adquisición de mercurio juntas[4](p. 154)
[Se puede ver y descargar AQUÍ la carta-resolución de la institución pública El Defensor del Pueblo, que dice que los afectados por mercurio de amalgamas dentales, tenemos —lógicamente— derecho a recibir tratamiento médico ad hoc (quelación mercurial) donde la haya y dado que no hay un tto. adecuado en la sanidad pública, en la privada].

Existen miles de trabajos, estudios y artículos científicos respecto a los evitables riesgos sanitarios y medioambientales a los que nos abocan (no sólo a portadores de amalgamas y personal dental) las amalgamas dentales. Es particularmente relevante el artículo de 2011 Is Dental Amalgam Safe for Humans. Puede ser interesante hacer mención a este artículo científico de 2011 [Mutter, Joachim (2011). Is dental amalgam safe for humans? The opinion of the scientific committee of the European Commission  -- ¿Son las amalgamas dentales seguras para los seres humanos? La opinión del comité científico de la Comisión Europea. En Journal of Occupational Medicine and Toxicology, 6:2 (pp. 1-17)], que desmonta las 'osadas' conclusiones de los comités 'científicos' encargados por la Comisión Europea para evaluar la seguridad de las amalgamas dentales y los otros materiales dentales, y que concluye que los materiales alternativos son seguros y que también lo son las amalgamas dentales y que éstas no suponen ningún riesgo para la salud ni el medio ambiente. El artículo puede descargarse de aquí: http://www.occup-med.com/content/pdf/1745-6673-6-2.pdf   

El resumen del artículo dice:

<http://ec.europa.eu/health/ph_risk/committees/04_scenihr/docs/scenihr_o_016.pdf]. SCENIHR hace caso omiso de la toxicología del mercurio y no se incluyen los estudios científicos más importantes en su revisión. Sin embargo, los datos científicos reales muestran que:

(a) La amalgama dental es, con mucho, la principal fuente de carga humana total corporal de mercurio. Esto se demuestra por los estudios de autopsias que encuentran entre 2 y 12 veces más mercurio en los tejidos corporales de los individuos con amalgamas dentales. Los estudios de autopsia son los estudios más valiosos e importantes para el examen de las amalgamas como causa de carga total corporal de mercurio.

(b) Los estudios de autopsias han demostrado consistentemente que muchos individuos con amalgamas tienen niveles tóxicos de mercurio en el cerebro o en los riñones.

(c) No existe una correlación entre los niveles de mercurio en sangre u orina y los niveles en los tejidos del cuerpo o la severidad de los síntomas clínicos. SCENIHR sólo se basó en los niveles en orina o en sangre.

(d) La vida media del mercurio en el cerebro puede durar desde varios años o décadas, por lo que el mercurio se acumula durante el tiempo de exposición a las amalgamas en los tejidos del cuerpo hasta niveles tóxicos. Sin embargo, SCENIHR dice que la vida media del mercurio en el cuerpo es sólo "20 a 90 días".

(e) El vapor de mercurio es aproximadamente diez veces más tóxico que el plomo en las neuronas humanas y tiene una toxicidad sinérgica con otros metales.

(f) La mayoría de los estudios citados por SCENIHR que concluyen que las amalgamas son seguras tienen graves fallos metodológicos.

Además es gran importancia lo que se dice entre la pág. 1 y 2, pues se demuestra que el mercurio elemental o metálico de las amalgamas --que cuando se evapora en la boca ya se transforma en inorgánico-- se transforma en el orgánico metilmercurio por acción de la flora bucal e intestinal y acción de los jugos gástricos y que, muy importante, el metilmercurio proveniente de esta transformación vía amalgamas es peor que el metilmercurio del pescado:

<

En contraste con esta afirmación, los estudios han demostrado que el mercurio (Hg) de las amalgamas dentales se transforma en compuestos orgánicos de mercurio por los microorganismos en el tracto gastrointestinal humano [29-31]. Leistevuo y otros (2001) encontraron que aumentan tres veces más los niveles de metilmercurio en la saliva de las personas con amalgamas dentales en comparación con individuos sin amalgamas, aunque la frecuencia y tipo de consumo de pescado fueron idénticos en ambos grupos. Los niveles de mercurio en la saliva de personas con amalgamas exceden un 20% los límites de mercurio en aguas residuales [30]. El metilmercurio derivado de las amalgamas dentales puede ser mucho más tóxico (hasta 20 veces más) que el metilmercurio en los peces (véase la sección "La toxicidad del mercurio")>>.

Asimismo, en la pág. 3 de este artículo se dice:

<

Se ha demostrado en experimentos con animales y hombres que a pesar de niveles normales o bajos de mercurio en sangre, cabello y orina los niveles de mercurio se encuentran en los tejidos críticos como el cerebro y los riñones [7,13,20,22,25,28,46,63,64]. Un estudio reciente sobre las personas fallecidas confirma que no existe una correlación entre los niveles de mercurio inorgánico en la orina o la sangre y los niveles de mercurio en los tejidos del cerebro [37].

Drasch y coautores han demostrado que el 64% de los individuos expuestos al vapor de mercurio y con signos clínicos de intoxicación por mercurio tenían niveles de mercurio en orina de menos de 5 microgramos/Litro lo que representa el nivel sin efecto adverso observado (NOAEL). Los mismos resultados se encontraron para niveles de mercurio en sangre y cabello [65-67]>>.

Y aquí (http://www.geschichteinchronologie.ch/med/Mutter_amalgama-enfermedades-de-la-civilizacion-ESP.html - Enfermedades de la civilización por el mercurio de amalgama) puede descargarse un resumen del libro del mismo autor del artículo, traducido al castellano (no es una buena traducción, pero se entiende). En este libro se hacen afirmaciones científicas muy interesantes.

Por citar opiniones recientes (Septiembre de 2011), en este caso de de expertos españoles, un médico Especialista en Medicina del Trabajo y Especialista en Medicina Legal y Forense (director de un Instituto de Medicina Legal), en un informe pericial, asevera que:

Desde que se empastan los dientes agujereados con amalgama hay disputas sobre el material mercurial. Hoy en día la amalgama es el empaste más utilizado. Solo en Alemania se realizan unos 40 millones de empastes de amalgama cada año.

El relleno de amalgama gris-metálico se elabora mezclando mercurio líquido (porción del 50%) con un polvo de aleación. Este polvo se compone casi siempre de estaño, cobre y plata. Las amalgamas convencionales con gamma-2 contenían en su polvo adicionalmente un 3% de mercurio. En las amalgamas nuevas, libres de gamma-2, se redujo el mercurio adicional al 1,5% o se eliminó totalmente. En todo caso queda en el empaste un 50% de mercurio y según los conocimientos científicos las amalgamas con o sin gamma-2 se comportan absolutamente idénticas respecto a la contaminación de mercurio.

Siete empastes de amalgama corresponden a un peso de unos 2 gramos de mercurio puro. En Alemania la media son 12 empastes por ciudadano (3 a 4 gramos). Tan solo un gramo de mercurio conduciría a la muerte por inyección directa. Soportamos esta gran cantidad de mercurio porque en primer lugar existe en su forma metálica, que relativamente es poco tóxica y en segundo lugar porque se disuelve y es absorbido por el cuerpo lentamente. A sólo 20 grados centígrados se evapora el mercurio y en esta forma de vapor es altamente tóxico. Al existir en la boca a veces temperaturas entre 40 y 60 grados, continuamente se libera vapor de mercurio y es absorbido por el cuerpo. Esta liberación de mercurio aumenta por masticar fuertemente, pastas dentífricas con flúor, comidas y bebidas calientes o ácidas, fumar y masticar chicles.

Pero no solo el mercurio, también los demás componentes de la amalgama contaminan el cuerpo. Pero el problema principal sigue siendo el mercurio. Así, cada ciudadano ingiere anualmente unos 560 mg de mercurio a través de sus empastes y según la regla de Habermann con dosis pequeñas pero prolongadas se sufre la misma gravedad de intoxicación que con intoxicaciones agudas o en corto plazo.

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