miércoles, 30 de mayo de 2012

Técnicos con una visión más humana una necesidad imperiosa en la defensa de la salud, la seguridad y el medio ambiente laboral:


Por: Ronald Marrero.

Recientemente llegó a nosotros un artículo sobre los riesgos laborales para los trabajadores de más de 55 años, dicho artículo se realizó ante la necesidad que genera una crisis económica global, donde personas en edad de retiro y jubilados, de países europeos, de los Estados Unidos de América y Canadá, se ven obligados a buscar trabajo, para poder subsistir en el día a día.

Al ver las líneas de el artículo nos encontramos con el desarrollo de una investigación puramente positivista, donde los trabajadores que sirvieron para el estudio, con edades comprendidas entre los 50 y los 68 años eran tratados de una manera “objetiva” por parte de las personas que realizaban los estudios sobre la problemática de las personas en edad de retiro, obligadas a trabajar por la situación social que se vive en sus países de origen.

Ahora bien, cuando vemos estos tipos de estudios, vemos que sólo se toman en cuenta para los mismos los factores físicos de los trabajadores sujetos de estudio, es decir, se les saca la sangre, se les piden muestras de orina, se les toma el tiempo en el trabajo y se estudian los índices de efectividad en las labores asignadas y se hacen mediciones generales de rendimiento, llegándose a la conclusión de que efectivamente estos hombres y mujeres con más de 40 años de servicio, pueden seguir ejerciendo su tarea por más tiempo y ser realmente rentables.

Si se ven los parámetros del estudio comentado en el párrafo anterior a groso modo, nos daremos cuenta que realmente se está cosificando a los seres humanos, está visión tecnocrática basada en los postulados positivistas, sólo estudia las consecuencias y analiza los factores de riesgo, desde fuera, sin tomar en cuenta al trabajador o trabajadora, ya que sólo son un objeto de estudio y según el paradigma positivista que se usa para este tipo de investigaciones, esa es la forma de hacer las cosas y además el estudio en estos términos tiene rigor científico.

La realidad es que con este tipo de posturas y estudios sólo se justifica de manera científica, que las personas mayores pueden trabajar y se le da un visto bueno a los empleadores y gobiernos para justificar sus políticas de explotación dentro de un sistema económico en crisis, que está a punto de hacer explosión dado los enormes índices de pobreza y la enorme afectación social que dejan las políticas implementadas por los gobiernos y respaldadas por los tecnócratas del Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial.

Es así como justifican que los adultos mayores pueden seguir laborando y de hecho vemos países como EEUU, donde hay personas de más de 70 años trabajando o buscando trabajo para poder subsistir ante la crisis social y económica que atraviesa esa potencia armamentista y tecnológica. Colocamos a continuación parte de un artículo que habla sobre el tema.

The Wall Street Journal. A los 72 años, Mary Appleby era cajera en una cafetería de Akron en Ohio. Despedida en enero, busca un nuevo trabajo. Como Mary Bennet, de 80 años, que busca un empleo en la restauración rápida, y Fred Base, de 81 años. Sus historias las cuentaThe Wall Street Journal, que ha indagado sobre la situación de las decenas de miles de personas mayores obligadas a continuar trabajando para vivir, en plena crisis económica, ahogadas por los préstamos bancarios y los gastos sanitarios. El número de personas mayores de 75 en el paro, ha aumentado en 73.000 en enero, o sea una subida del 46% en relación al año anterior, apunta el periódico norteamericano, precisando que este aumento refleja especialmente el del número de trabajadores más mayores. (Estados Unidos: con la crisis, el paro estallaentre los mayores de 65 años. http://www.humanite-en-espanol.com/spip.php?article174)

Siendo esto así de que sirve que técnicos europeos, canadienses y estadounidenses, justifiquen con un estudio que las personas mayores pueden trabajar, cuando realmente nadie les da trabajo y más aún, cuando estas personas que ya llevan más de 40 años de trabajo activo, lo que deberían es poder tener acceso a una jubilación y a políticas sociales que les garanticen un mínimo de calidad de vida y un retiro digno para disfrutar sus últimos años en condiciones realmente humanas. Sin embargo se ven en la necesidad de buscar el pan de cada día y más aún con una justificación técnica y la anuencia de los gobiernos capitalistas.

También hay otras posiciones de los tecnócratas que atacan las conquistas laborales como consecuencia de la crisis económica, así vemos con estupor como se bajan los salarios en Europa, como en España sale un artículo con la reforma laboral del gobierno del Partido Popular, donde un trabajador puede ser despedido estando de reposo médico y como el gobierno de Francia deroga el artículo que definía el delito de Acoso Sexual, del código penal de ese país, entre tantos otros. En el caso francés vemos como se retrocede en una conquista que le daba derechos y protección a las mujeres de esa nación en su lugar de trabajo bajo argumentos sumamente simples que no justifican la pérdida de este derecho adquirido por las mujeres trabajadoras francesas a través de años lucha.

A continuación colocamos fragmentos del artículo al que nos referimos en el párrafo anterior:

Todos los procesos que se están desarrollando en Francia en este momento por acoso sexual en el trabajo se quedaron el pasado 4 de mayo sin base jurídica al derogarse el artículo 222-33 del código penal que definía el acoso sexual. El artículo ha sido derogado por el Consejo Constitucional Francés al considerar que el delito estaba definido con poca claridad.
La consulta de constitucionalidad la plantea al Consejo Constitucional Frances CCF, Gérard Ducray, ex secretario de Estado de Turismo y diputado de Rhône, condenado en 2011 por acoso sexual a tres funcionarias de su departamento. La argumentación del Consejo Constitucional es que el delito no está descrito con suficiente claridad al afirmar que se considera acoso sexual al "el hecho de acosar a una persona usando órdenes o amenazas con el objetivo de conseguir favores de naturaleza sexual, abusando de la categoría que le confieren sus funciones”.
La Asociación Europea contra la Violencia que sufren las mujeres en el trabajo (AVFT) ha escrito una carta al nuevo presidente de la República, François Hollande, para expresar su indignación ante este retroceso. La AVFT lleva más de diez años intentando que se reforme dicho articulado que en su opinión es contradictorio y victimiza más a las mujeres pero nunca ha recibido respuesta a las distintas propuestas de mejora presentadas. Sin embargo, ahora, a propuesta de un hombre condenado por acoso, el consejo constitucional ha derogado el artículo: "Se trata de un enorme signo de desprecio y de hostilidad de los poderes públicos hacia las mujeres" afirma la delegada general de AVFT, Marilyn Baldeck.
(Francia deroga el artículo del código penal que definía el delito de acoso sexual en el trabajo. Instituto Sindical de Trabajo, Ambiente y Salud. http://www.istas.net/web/abretexto.asp?idtexto=3724)


Si nos damos cuenta, todas estas visiones vienen con el apoyo de técnicos que tienen una visión primeramente positivista en la manera de ver y entender la vida, sumado a la defensa de un sistema político, económico y de valores, que está en una crisis tremenda y que lamentablemente seguirá en píe por mucho tiempo más, con lo cual se seguirá afectando de manera permanente las condiciones y el medio ambiente de trabajo de manera negativa para la mayoría de la población.

 
Pero hay posibilidades de cambio real que se vienen generando en todos los ámbitos de acción del planeta, y eso se basa en una postura diferente de ver la vida, en otra mirada, que abarca desde los estudios científicos, hasta las reformas de los sistemas políticos y de valores. Siendo esto justamente lo que necesitamos para poder avanzar a un mundo más humano y más incluyente, ya que dentro del sistema capitalista y su crisis sistémica, va a ser más que difícil que las situaciones mejoren para las grandes mayorías de las personas.

En lo referente a los aspectos técnicos que es lo que nos interesa en este artículo, debemos entender que hay diferentes formas de ver las problemáticas sociales desde una mirada científica y que la visión positivista no es la única, ni mucho menos la más adecuada para tratar el estudio de los problemas sociales. De hecho las sociedades están construidas y habitadas por sujetos, entonces, es imposible que dejemos a los sujetos por fuera del estudio de las realidades y de sus soluciones, ya que al hacerlo cosificamos al ser humano y tomamos posturas tan erróneas como la neoliberal, cuando dice que el mercado lo arregla todo. Preguntemos entonces al pueblo griego, italiano y español, si el mercado está arreglando sus vidas.

De hecho sabemos que no es así, sin embargo los tecnócratas del capital siguen diciendo que es así, y que son sus recetas las que se necesitan para salvar al mercado y a la economía, y a lo mejor es así, pero en su verdad y en su forma de ver el mundo. Ahora bien a estos tecnócratas en su recetario, se les olvidó tomar en cuenta a los pueblos involucrados en sus fórmulas y las afectaciones que sus políticas y recomendaciones tienen sobre esas poblaciones, llevando esto a la tremenda crisis que hay a nivel planetario y que se refleja cada día más en los países desarrollados de manera patente.

Si pensamos un momento, en la posibilidad de que estos técnicos del capital hubiesen tomado en cuenta a los pueblos antes que a los mercados en la toma de decisiones, podríamos pensar que las políticas impulsadas por ellos serían otras, y que por lo menos en lo concerniente a lo social, se vería mitigada la enorme crisis social que atraviesan esos países, dada las recetas de los tecnócratas.

Lo mismo ocurre en el caso de los técnicos que laboran en el área de la salud, la seguridad y el medio ambiente laboral, vemos como cotidianamente la mayoría de ellos en el trabajo que realizan a diario atacan las consecuencias de los accidentes y de las enfermedades laborales, pero no toman en cuenta las causas más allá de lo técnico y tampoco a los trabajadores y trabajadoras involucrados en el hecho.

Sin embargo, es imposible atacar la problemática de la salud y la seguridad en el trabajo, sin la participación activa de los trabajadores y sin ver y conocer las necesidades de los mismos, ya que todo el esfuerzo que se tome en este sentido sin tomar en cuenta a los trabajadores y trabajadoras, está condenado irremediablemente al fracaso.

No basta con un manual de normas técnicas, ni con ver desde un escritorio una situación de riesgo y atacar la misma desde el punto de vista técnico universitario, ya que las posibles soluciones serán irrelevantes si no se toma en cuenta la participación de los trabajadores.

En diferentes ocasiones en el campo de trabajo, nos hemos encontrado con la situación comentada en el párrafo anterior muchas veces, en diferentes momentos hemos visto procesos como éste; un técnico ve un posible riesgo y coloca una pieza con la intención de proteger las manos de un trabajador que labora en una máquina cortadora, pero la realidad es que esa pieza diseñada sin tomar en cuenta al trabajador no cumple con las condiciones reales de trabajo del operador de la máquina, logrando el retraso en las labores y el malestar del trabajador dada la incomodidad que le provoca la colocación de la pieza, y hemos visto como posteriormente en una reunión organizada por los supervisores del área, se han reunido los técnicos con los trabajadores implicados en el proceso de producción y se ha rediseñado la pieza y se han colocado sillas ergonómicas y mejor iluminación, lográndose con esto una mayor producción y unas mejores condiciones de trabajo para los operarios.

Así, como este ejemplo sencillo hay muchos más que han resultado exitosos, tanto en fábricas con operadores, como en oficinas con empleados, esto indica la necesidad real de comunicación que debe existir entre los técnicos en el área de la salud y la seguridad en el trabajo y los trabajadores, sin embargo vemos como esta comunión se da con muy pocos técnicos, ya que la mayoría se sienten superiores a los trabajadores y los miran por encima del hombro, cerrando cualquier tipo de diálogo entre ambos factores.

Lo mismo ocurre entre los técnicos y los delegados y delegadas de prevención, más cuando los delegados están bien preparados y conocen la ley y poseen herramientas técnicas y, exigen en sus actuaciones en el Comité de Salud y Seguridad Laboral que se cumpla con la ley y se les consulte todo lo concerniente al tema de la salud y la seguridad y el medio ambiente de trabajo, situación que molesta a muchos técnicos que no entienden por qué razón un grupo de trabajadores deben aprobar o no, su labor y sus propuestas dentro de las empresas y en los programas de salud y seguridad en el trabajo.

Sin embargo se les olvida a los técnicos, que son los trabajadores y trabajadoras los que constantemente están en riesgo, que son ellos los que conocen las máquinas, la empresa, a los supervisores y todas las situaciones de riesgo que se generan en ella, además del hecho, de que en realidad hay muchos trabajadores con unos conocimientos de la ley y referentes a sus áreas de trabajo que sobrepasan los de cualquier técnico novato y no tan novato en el área.

Es por esta razón que necesitamos a elementos técnicos con una visión más humana, con unas propuestas basadas en otros paradigmas y miradas, que hoy en día superan al positivismo, como lo son el construccionismo o la postura cualitativa, entre tantas otras, lo que permitiría tener una visión más amplia de la problemática social, que involucre a todo lo relacionado a la seguridad, la salud y el medio ambiente de trabajo.

Para nosotros como trabajadores, es de suma importancia el poder contar con elementos técnicos con una visión más amplia de lo social, de lo humano, de lo cultural, de lo ecológico y de lo político, para que las actuaciones técnicas no sean tan díscolas contra los trabajadores, y tan dóciles y bondadosas con las posturas de las patronales.

Sólo así, con un respeto mutuo y una comunión entre todos los factores involucrados en los procesos de la salud, la seguridad y el medio ambiente de trabajo, llámense, trabajadores, técnicos, empleadores y Estado, es que cambiaremos la problemática de la salud y la seguridad laboral, siendo esto una condición sinequa nom para mejorar las situaciones en esta área dentro del sistema capitalista. Y entendiendo que en Venezuela lo concerniente a la salud, la seguridad y el medio ambiente de trabajo ya es un problema de salud pública, con un alto índice de afectación a la población laboral activa. 
 
También asumimos que sólo dejando a un lado el sistema capitalista y avanzando en la construcción de un nuevo modelo productivo, social, cultural y económico, es que avanzaremos realmente en la solución de una gran cantidad de problemas sociales, entre ellos el concerniente a la salud, la seguridad y el medio ambiente de trabajo. Pero para lograr dar este paso adelante, necesitamos que la sociedad en su conjunto asuma su papel protagónico y consciente, empoderándose de todas las herramientas necesarias para alcanzar esta meta. Pero mientras estos cambios se den, debemos trabajar de manera conjunta todos los factores involucrados para mitigar los riesgos, los accidentes y las enfermedades laborales en el país.
Fuentes Consultadas:

Igualdad de Género Frente a la Crisis Económica. http://feminismoantelacrisis.wordpress.com

Promoción del envejecimiento activo en el trabajo. Ilmarimem J. 2009.

Estados Unidos: con la crisis, el paro estallaentre los mayores de 65 años. http://www.humanite-en-espanol.com/spip.php?article174

Crisis económica y empleo las lecciones que dejan las repuestas en América Latina y el Caribe. OIT 2009.

Francia deroga el artículo del código penal que definía el delito de acoso sexual en el trabajo. Instituto Sindical de Trabajo, Ambiente y Salud. http://www.istas.net/web/abretexto.asp?idtexto=3724
La inserción Sociolaboral: Reflexiones Sobre La Práctica. Editorial Popular 2001.Bastidas A. y otros autores.

Investigación Cualitativa y subjetividad. González Rey F.
Delegado de Prevención Lopcymat y Derecho en Salud de los Trabajadores. Marrero. R. Editorial Panapo. 2010.

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