ROMPAMOS LOS DISCURSOS DE LA BUROCRACIA
Cuando en una sociedad el discurso y sus palabras se desligan de su contenido, significado y de su acción, cuando la retórica toma vida propia, la ficción controla la vida cotidiana, la credulidad propicia la mentira, entonces, es señal de la proximidad de la barbarie. Cuando el discurso y las palabras pierden la capacidad de comunicar y de llamar a la acción, o mejor, cuando son usadas para enturbiar y engañar, más que para comunicar y movilizar, nos estamos aproximando a días tristes. En ese marco podemos estudiar la realidad de la burocracia venezolana. En las instituciones se usa y se abusa del recurso retórico para ganar el torneo sofista. Así, el intento de organización de la clase trabajadora que no esté amparado por el marco legal no es aceptado. Un saco de papas, más recurso de show de televisión que análisis, discusión, apoyo serio, pretende acallar la realidad de los ministerios e instituciones. El grito ofensivo sustituyó al análisis, al argumento rigur...